Estudios de Lexicografía

(ELEXHICÓS)

La Lexicografía

¿Qué es la Lexicografía?

En la actualidad, el término lexicografía alude a la rama de la Lingüística que se encarga de la elaboración de diccionarios y del estudio de este tipo de obras en cuanto a su historia, tipología y métodos. La lexicografía moderna comporta, por tanto, una práctica y una teoría lingüísticas relacionadas, en última instancia, con las palabras.

Desde su vertiente práctica, el cometido de la lexicografía es la producción de obras en las que se refleje, esencialmente, la estructura, funcionamiento y significado de las palabras; desde su dimensión teórica, la lexicografía reflexiona sobre la naturaleza del diccionario y las características del método empleado para su producción, procurando aportar los fundamentos para que esa entidad que tradicionalmente conocemos como diccionario describa clara y fidedignamente la estructura de la lengua en cuanto su constituyente léxico.

Historia de la Lexicografía

En la historia de la lexicografía se suele ubicar los orígenes de esta actividad en tiempos tan remotos como el siglo III a.C., se conoce un documento griego de esta época que contiene un glosario de palabras de la Ilíada y la Odisea, incluso, se habla del posible carácter lexicográfico de unas tablillas de arcilla asirias datadas hacia el siglo VIII a.C.

Dentro de la historia antigua de lo que ahora se conoce como lexicografía se destacan los siguientes trabajos: De lingua latina (s. I), de Marcus Terentius Varro, concretamente el apartado sobre el origen y las relaciones de las palabras; De significatione verborum (s. I), trabajo perdido de Marcus Verrius Flaccus; y los seis libros con listados de palabras ordenadas alfabética y temáticamente que incluye la obra De compendiosa doctrina (s. III), de Nonious Marcellus. Ya en la temprana Edad Media, el ejemplo más notable que sería referente durante mucho tiempo se encuentra en Etymologiarum Sive Originum (s. VII), cuya denominación más común desde épocas medievales hasta la actualidad es Etimologías, de Isidorus Hispalensis o Isidoro de Sevilla.

En la Edad Media, la actividad lexicográfica proliferó debido a necesidades muy concretas de comunicación y transmisión del conocimiento. En su etapa medieval, este carácter estrictamente utilitario se manifestó a través de explicaciones o comentarios añadidos al margen de los textos (glosas léxicas y apéndices), lo que posteriormente llevó a la elaboración de glosarios, esto es, catálogos de palabras que tenían la finalidad de aclarar el sentido o la equivalencia en otra lengua de las palabras que, a juicio de los autores de estos listados, podrían resultar oscuras o poco usuales para los lectores.

Durante el Renacimiento, en el espacio de la lexicografía europea, se producen obras bilingües y plurilingües en las que el latín se pone en relación con las lenguas vulgares o vernáculas que han adquirido carácter nacional y han ganado prestigio frente a aquella lengua de cultura. En cuanto a la lengua castellana se refiere, el Diccionario latino-español de Elio Antonio de Nebrija (Salamanca, 1492) se considera obra iniciadora de la lexicografía española. Ligado a su carácter fundacional a la vez que renovador, se ha subrayado también la marcada influencia que los diccionarios del nebrisense ejercieron sobre muchos trabajos posteriores, no solo en castellano, sino en otras lenguas europeas.

Entre finales del siglo XVI y principios del XVIII, la constitución de corporaciones interesadas en las respectivas lenguas nacionales, especialmente en su exaltación y fijación, propició que se consolidara la lexicografía monolingüe. Las primeras de estas academias, que surgieron en el ámbito de las lenguas neolatinas y se dedicaron a la elaboración de diccionarios monolingües, fueron la italiana: Accademia della Crusca, 1583; la francesa: Académie française, 1635; la española: Real Academia Española, 1713 y la portuguesa: Academia das Ciências de Lisboa, 1779.

No es hasta mediados del siglo XX cuando lexicógrafos y lingüistas comienzan a reflexionar de manera rigurosa sobre una teoría del diccionario; es especialmente durante las décadas de 1960 y 1970 que el trabajo lexicográfico, considerado hasta el momento un arte o un oficio, comienza a ocupar un espacio dentro de la Lingüística. En la actualidad, la bibliografía en torno a la teoría y la práctica lexicográficas es sumamente amplia, y, como es propio de la lingüística moderna, se aprecia en muchos estudios lexicográficos una acentuada tendencia hacia la interdisciplinariedad.

Otro rasgo que ha marcado a la lexicografía desde el último tercio del siglo XX ha sido la implementación de la informática en distintos aspectos de la elaboración de diccionarios; la capacidad de las computadoras para manejar grandes cantidades de datos ha permitido a los lexicógrafos trabajar con corpus textuales muy voluminosos y controlar adecuadamente la información que se incluye en los artículos lexicográficos, entre otras tantas ventajas.

Tipos de diccionarios

Como se ha dicho, hablar de lexicografía implica hablar de diccionarios, y uno de los primeros aspectos que fueron abordados por la lexicografía teórica fue la clasificación de estas obras. Distintos autores han propuesto los criterios para establecer una tipología de los diccionarios, el primero en hacerlo de manera sistemática fue el lingüista ruso Lev Vladimirovi.

Ščerba en 1940, su clasificación parte de un sistema de oposiciones, el cual ha servido de base para posteriores propuestas. En la actualidad se suele distinguir entre las siguientes clases de diccionarios: diccionario enciclopédico / diccionario de lengua, diccionario general / diccionario de especialidad, diccionario semasiológico / diccionario onomasiológico, diccionario monolingüe / diccionario bilingüe, diccionario activo (codificador) / diccionario pasivo (descodificador), diccionario descriptivo / diccionario prescriptivo, diccionario sincrónico / diccionario diacrónico. Esta clasificación no es definitiva, pero es orientadora.

Bibliografía

  • Atkins, B. T., & Rundell, M. (2008). The Oxford Guide to Practical Lexicography. New York: Oxford University Press.
  • Fontenelle, T. (Ed.). (2009). Practical Lexicography. A Reader. New York: Oxford University Press.
  • Haensch, G., Wolf, L., Ettinger, S., & Werner, R. (1982). La lexicografía. De la lingüística teórica a la lexicografía práctica. Madrid, España: Gredos.
  • Rafel i Fontanals, J. (2005). Lexicografía. Barcelona: UOC.

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